En algunas ocasiones de parón, te encuentras con que no tienes proyectos activos, incluso cuando tienes miles de euros presupuestados. Y, en esas ocasiones, puedes tener la tentación de pensar que no tienes nada que hacer. Nada más lejos de la realidad.
La importancia de buscar tareas y no dejarse llevar
La rutina es tediosa, aburrida, pero te obliga a moverte, a trabajar, a no perder el ritmo. Si pasas varios días sin hacer nada, será muy difícil reemprender tu rutina habitual cuando lleguen los proyectos. Pensemos en las vacaciones: ¿te cuesta mucho volver a empezar?
Por eso es muy importante que, aunque no tengamos proyectos concretos, busquemos tareas para hacer; de esta manera, no perderás el ritmo y, cuando lleguen nuevos proyectos, no tendrás que volver a acostumbrarte al trabajo.
¿Seguro que no tienes nada que hacer?
A veces tienes presupuestados proyectos que no han empezado porque estás esperando una respuesta. ¿Seguro que no puedes acelerar el proceso? Pregunta a tus clientes, recuérdales que tienes un presupuesto pendiente. A veces una simple llamada puede darte el sí para poder empezar a trabajar. Otras veces todavía es peor: ¡el cliente espera nuestra respuesta! No le hemos enviado el presupuesto o respondido alguna duda que necesita para aceptarlo; por favor, ¡hazlo ahora!
Tareas que nunca tienes tiempo de hacer
Esto también es un mito, porque siempre puedes buscar tiempo pero, aún así, aceptando que existen este tipo de tareas, este sería el momento de hacerlas. Algunas de las más comunes son las siguientes:
- Trabaja las redes sociales: te van a asegurar un buen flujo de visitas, contactos y oportunidades de negocio. Es tu oportunidad de seguir a nuevas personas en tu Twitter, publicar mensajes en Facebook, atender a aquellos contactos que tienes abandonados…
- Ocúpate del papeleo: facturas, recibos… archívalo todo como corresponde, no pierdas nada.
- Ocúpate de los impagados: es un buen momento para ver qué facturas te deben y qué puedes hacer para cobrarlas.
- Trabaja en tus proyectos personales si son económicamente rentables: por ejemplo, crear plantillas para vender, stock fotográfico, el CMS que te hará acabar los proyectos tan rápido…
- Revisa tus herramientas de marketing: me refiero a los folletos, las tarjetas de visita, etc. ¿Se pueden mejorar?
- Envía un mailing con tus últimas novedades, nuevos servicios, etc, a tus clientes potenciales; no olvides, tampoco, a tus clientes actuales.
Conclusión: siempre hay cosas que hacer
Si todos tus presupuestos están parados por motivos ajenos a ti o si símplemente no tienes presupuestos enviados aún, entonces seguro que encuentras alguna tarea que no sueles tener tiempo de hacer. Pero no digas que no tienes trabajo porque, de eso, siempre hay. ¿Tenéis más ideas? ¡Os espero en los comentarios!





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